sábado, 10 de septiembre de 2011

Basura I

Hoy inauguramos una especie de sección, o algo así. Estoy ilusionado: creo que me lo voy a pasar bien escribiéndola, y espero que guste. Comento algo sobre ella.

Primero, el porqué del nombre. La palabra “basura” en castellano tiene diversas acepciones. Una de ellas, –la quinta-, dice: “cosa repugnante o despreciable”. O la sexta: “en aposición, sirve para indicar que lo designado por el sustantivo al que se pospone es de muy baja calidad”. Así: comida basura, contrato basura.

El otro día, Ana Rosa Quintana dijo: “No hay telebasura: hay televisión que la gente ve o no ve”. Un razonamiento poderoso, sin duda, con ramificaciones filosóficas, y todo. Vamos a jugar con él. Es como si digo: “el animal negro que avanza a por ti por la calle Estafeta arriba el 8 de julio a las 8 y dos minutos de la mañana no existe: simplemente hay un toro que la gente ve o no ve”. La frasecica tiene su cosa, después de todo: la cara oculta de la luna, ¿existe? La mitad que no vemos de una manzana porque está del otro lado, ¿es real? Hume decía que no podíamos estar absolutamente seguros de ello, así que en parte un poco por lo menos el filósofo está con Ana Rosa. No sé, igual Quintana tiene razón. Sin embargo, continuando con la RAE, resulta que la telebasura sí existe como palabra, si bien todavía de un modo coloquial: “conjunto de programas televisivos de muy baja calidad”.

De todos modos, prefiero más la primera palabra, "basura", a secas. Es más amplia, deja más posibilidad de maniobra. Por ejemplo, si acotara esta sección sólo a la basura televisiva, no podría meterme con lo que salga en el Hola o en el Diez Minutos, quedando fuera material sensible e importante a tener en cuenta.

Tenemos pues un nombre, una definición –un Qué-: Basura. Y está bien, para empezar. Pero hacen falta más cosas, a modo de ingredientes en una buena receta. Por ejemplo, un Dónde. Un lugar físico donde se produzca basura. Automáticamente se me viene a los labios la palabra Telecinco. Pero apenas me mojo los labios con la palabra, al modo Ortega Cano, no la bebo totalmente hasta triplicar lo permitido; no abuso de ella, por ahora. También hace falta un Quién: ahí tenemos a los personajes basura, periodistas basura, tertulianos basura. ¿Algo más? Sí. Un contenido, una mercancía: las noticias basura.

Respecto al Cuándo, esto va a estar más complicado. ¿Desde qué momento podemos utilizar ya la palabra Basura sin temor a equivocarnos? Difícil. De hecho, según Ana Rosa todavía no hemos llegado a ese estadio. Así que no me mojo, simplemente me limito a apuntar algunos hitos en este camino hacia las cloacas: la boda de Grace de Mónaco con Rainiero, la irrupción de la Presley como Valor en Sí –desapegada de sus maridos, eclipsándolos-, la boda de Lolita con la iglesia llena de gente borrega que se acercaba hasta el altar a mirar a una Lola Flores desesperada, la boda de la hija de Rocío Jurado con un guardia civil que hoy sigue en el negocio de la Basura, las fotos de Mar Flores en la cama con el Lequio, la irrupción de Aquí hay Tomate, o la de la Esteban –nuestra Lady Gaga-, las maricas malas telecincas, lo de la Pantoja y el Muñoz y la Zaldívar, el Paquirrín hecho hombre y comenzando a facturar en serio… No sé, es complicado. ¿Cuándo comenzó todo? Vaya usted a saber. El problema es que comenzó, y que no para.

No se detiene esto de la Basura, nunca descansa. ¿Se han fijado en la capacidad exponencial de obtener cada semana algo peor y más grotesco a lo de la semana anterior? ¿Qué industria tiene tanto I+D+I, tanta creatividad y capacidad de generar nuevos talentos, carne fresca? Más madera, por favor; más basura. La gente quiere más.

Esto de hoy no es más que una pequeña introducción, voy a ir acabando ya. De vez en cuando haré algún comentario a algo que haya visto en la Basura, sin pretensiones pero con evidente mala uva. Ahora mismo no me resisto a ir a la web de Telecinco y pescar un poco, a ver qué hay. Ardo en deseos. Pincho en Deluxe –hay basura de lujo, oigan; VIP’s basura, celebrities basura-. Rosa Benito confirma que seguirá de colaboradora en el programa. Dice que a pesar de las críticas de los kikos. Los que faltaban, los neocatecumenales metidos en todo esto (es broma). Hay una ventanita para abrir un vídeo, en la imagen detenida está un Jorge Javier Vázquez algo desmejorado junto a una sonriente Rosa Benito, toda guapa y exitosa, en la cresta de la ola. Pero no abro el vídeo; me da miedo, y hoy ya tengo mis párrafos.

Pincho más abajo, donde pone “Todo el Deluxe”. Dios Santo. Pone: “Desnudos parciales e integrales, abandonos de plató, discusiones, rumores, enfrentamientos… Todo puede pasar en la edición nocturna de lujo de Sálvame”. Vaya, debió pasar de todo. Jo, y me lo perdí. Debajo del texto anterior hay nueve fotos:  siete mujeres y dos hombres. Al pie de una morena bien guapa pone: “Una ex de Kiko Rivera le acusa de no cumplir en la cama”. Será porque no te gusta el sexo por aplastamiento, querida. Sale también otro Kiko, el Matamoros: “Kiko pide perdón”. Tiene el rostro extraño, no sé, como arrepentido. Está tristón. Qué pobrico, me está dando hasta pena. Y el Amador Mohedano: “Ortega Cano quiere que Rosa gane SV”. Este tío de perfil tiene un aire al nuevo presidente de la Comunidad Valenciana, tipos augustos.

Una vez leí que Roberto Bolaño solía ver “Gran Hermano”. No sé, los genios son muy suyos. Yo lo que no pienso perderme de la Basura es el día en que salga Ortega Cano a cobrarse ante las cámaras el toro más difícil de su vida.



2 comentarios:

Yvon dijo...

Muy puesto te veo en el tema. XD

Lucio Recalde dijo...

Uf, y espera. Más me voy a poner. Como con las drogas (metáfora). Saludos.